Mosaico decorativo

Löydetty 4223 Tulokset: Dios Provee

  • Tú, castigado por el cielo, publica a todos el gran poder de Dios". Dicho esto, desaparecieron. (II Macabeos 3, 34)

  • Daba testimonio ante todos de las cosas maravillosas que había visto con sus mismos ojos, realizadas por Dios. (II Macabeos 3, 36)

  • Encendido en indignación, quitó inmediatamente la púrpura a Andrónico e hizo que le rasgaran las vestiduras y lo llevaran por toda la ciudad hasta el lugar donde había cometido el crimen contra Onías. Allí mismo mandó matar al asesino; Dios le dio así el castigo merecido. (II Macabeos 4, 38)

  • Pero Dios no había escogido el pueblo para el templo, sino el templo para el pueblo. (II Macabeos 5, 19)

  • Por esto, también el templo ha participado de las desgracias del pueblo, así como después estuvo asociado a sus beneficios; y aunque fuera abandonado a la ira del omnipotente, fue exaltado de nuevo gloriosamente en la reconciliación del gran Dios. (II Macabeos 5, 20)

  • No mucho después el rey envió a un senador ateniense, con el fin de obligar a los judíos a dejar las leyes paternas y a no gobernarse según las leyes de Dios. (II Macabeos 6, 1)

  • Pero él, elevándose a más altas resoluciones, dignas de su edad y de su venerable ancianidad, de sus cabellos ya blancos y de su vida irreprensible desde la infancia, y sobre todo de las santas leyes establecidas por Dios, respondió que prefería que lo llevaran a la muerte. (II Macabeos 6, 23)

  • Pues, aunque pudiera escapar de las manos de los hombres, ni vivo ni muerto podría escapar de las manos de Dios omnipotente. (II Macabeos 6, 26)

  • diciendo: "Dios lo ve todo y tendrá piedad de nosotros, como dijo Moisés en el cántico de protesta contra Israel: Tendrá piedad de sus siervos". (II Macabeos 7, 6)

  • Ya a punto de morir, dijo: "Es preferible sucumbir a manos de hombres, teniendo en Dios la esperanza de ser resucitados de nuevo por él. Pero para ti no habrá resurrección para la vida". (II Macabeos 7, 14)

  • Él entonces, mirando al rey, dijo: "Tú, aunque eres mortal, tienes autoridad entre los hombres y haces lo que quieres. Pero no pienses que nuestra nación ha sido abandonada de Dios; (II Macabeos 7, 16)

  • Después trajeron al sexto, el cual, estando para morir, exclamó: "No te hagas ilusiones. Nosotros padecemos esto por nuestras culpas. Estas cosas espantosas nos suceden a nosotros por haber pecado contra nuestro Dios. (II Macabeos 7, 18)


"No juízo final daremos contas a Deus até de uma palavra inútil que tenhamos dito." São Padre Pio de Pietrelcina