Mosaico decorativo

Löydetty 4267 Tulokset: Dios Falso

  • Los ojos del Señor Dios están sobre el reino pecador, y lo aniquilaré sobre la superficie de la tierra; sin embargo, no exterminaré completamente a la casa de Jacob, dice el Señor. (Amós 9, 8)

  • Los plantaré en su tierra y no serán más arrancados de su tierra, la que yo les he dado, dice el Señor, tu Dios. (Amós 9, 15)

  • Los marineros, aterrados, comenzaron a invocar cada uno a su dios; luego echaron al mar la carga para aligerar el peso. Jonás, mientras tanto, que había bajado al fondo de la nave, se había acostado y dormía profundamente. (Jonás 1, 5)

  • El capitán se acercó a él y le dijo: "¿Qué haces aquí durmiendo? Levántate e invoca a tu Dios; a lo mejor ese Dios se preocupa de nosotros y no pereceremos". (Jonás 1, 6)

  • Él respondió: "Soy hebreo y adoro al Señor, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra". (Jonás 1, 9)

  • Bajaba hasta las raíces de los montes. Yo ya me veía su eterno prisionero; pero tú, Señor, Dios mío, me salvaste de la muerte. (Jonás 2, 7)

  • Los ninivitas creyeron a Dios y ordenaron un ayuno; se vistieron de saco chicos y grandes. (Jonás 3, 5)

  • Que se cubran de saco los hombres y los animales, y que invoquen a Dios con fuerza; que cada uno se convierta de su mala conducta y de la violencia de sus manos. (Jonás 3, 8)

  • A lo mejor Dios cambia de parecer, se aplaca el ardor de su ira y no perecemos". (Jonás 3, 9)

  • Al ver Dios lo que hacían y cómo se habían convertido de su mala conducta, tuvo compasión de ellos y no llevó a cabo el mal con el que los había amenazado. (Jonás 3, 10)

  • y se encaró así con el Señor: "Ah, Señor, ¿no lo decía yo ya cuando estaba todavía en mi tierra? ¿Y no fue por esto por lo que me apresuré a ir a Tarsis? Yo sabía que tú eres un Dios clemente, misericordioso y paciente, lleno de compasión y pronto a arrepentirte de las amenazas. (Jonás 4, 2)

  • Al salir el sol, Dios mandó un viento sofocante del este, y el sol abrasador caía sobre la cabeza de Jonás, el cual, a punto de desvanecerse, se deseaba la muerte y decía: "Más vale morir que vivir". (Jonás 4, 8)


"O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas." São Padre Pio de Pietrelcina