Mosaico decorativo

Löydetty 7013 Tulokset: Dio

  • a ti te constituye hoy en pueblo suyo y él se constituye para ti en tu Dios, según se lo prometió y juró a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob. (Deuteronomio 29, 12)

  • lo hago tanto con los que están hoy aquí presentes ante el Señor, nuestro Dios, como con los que están ausentes. (Deuteronomio 29, 14)

  • Que no haya entre vosotros ni hombre ni mujer ni familia ni tribu que aparte hoy su corazón del Señor, nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; que ninguno de vosotros sea como una planta amarga y venenosa. (Deuteronomio 29, 17)

  • Y todas las naciones se preguntarán: ¿Por qué el Señor ha tratado así a esta tierra? ¿Por qué se encendió tanto su furor? (Deuteronomio 29, 23)

  • Y les contestarán: Porque han abandonado la alianza del Señor, el Dios de sus padres, la alianza que hizo con ellos después de haberlos sacado de Egipto; (Deuteronomio 29, 24)

  • porque se han ido a servir a dioses extranjeros y les han tributado culto; dioses desconocidos para ellos, que no formaban parte de su herencia. (Deuteronomio 29, 25)

  • Por eso la ira del Señor se encendió contra esta tierra hasta hacer venir sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro. (Deuteronomio 29, 26)

  • Las cosas ocultas pertenecen al Señor, nuestro Dios, pero las reveladas son para nosotros y nuestros hijos eternamente, para que pongamos en práctica todas las palabras de esta ley. (Deuteronomio 29, 28)

  • Cuando se hayan cumplido en ti todas estas palabras, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y las hayas meditado en tu corazón en medio de las naciones donde te habrá arrojado el Señor, tu Dios, (Deuteronomio 30, 1)

  • él cambiará tu suerte, tendrá misericordia de ti y te reunirá de nuevo de todos los pueblos, en medio de los cuales te había arrojado. (Deuteronomio 30, 3)

  • El Señor, tu Dios, circuncidará tu corazón y el de tus descendientes para que le ames con todo tu corazón y toda tu alma, y así vivas. (Deuteronomio 30, 6)

  • El Señor, tu Dios, hará recaer todas estas maldiciones sobre tus enemigos y sobre los que te hayan odiado y perseguido. (Deuteronomio 30, 7)


"Onde há mais sacrifício, há mais generosidade." São Padre Pio de Pietrelcina