Mosaico decorativo

Löydetty 7013 Tulokset: Dio

  • Pero yo sé bien que ni tú ni tus servidores teméis todavía al Señor, Dios". (Exodo 9, 30)

  • En cambio, el trigo y el centeno no, por ser tardíos. (Exodo 9, 32)

  • Salió Moisés de la presencia del Faraón, fuera de la ciudad, y extendió sus manos al Señor. Los truenos y el granizo cesaron y no hubo más lluvias sobre la tierra. (Exodo 9, 33)

  • El corazón del Faraón se endureció y no dejó salir a los israelitas, como el Señor había dicho por medio de Moisés. (Exodo 9, 35)

  • El Señor dijo a Moisés: "Preséntate al Faraón, porque yo he endurecido su corazón y el de sus servidores para realizar en medio de ellos mis prodigios, (Exodo 10, 1)

  • para que cuentes a tus hijos y a tus nietos cómo traté yo a los egipcios y los prodigios que hice en medio de ellos, y sepáis que yo soy el Señor". (Exodo 10, 2)

  • Moisés y Aarón se presentaron al Faraón, y le dijeron: "Esto dice el Señor, Dios de los hebreos: ¿Hasta cuándo te negarás a humillarte delante de mí? Deja salir a mi pueblo para que me sirva. (Exodo 10, 3)

  • Los servidores del Faraón le dijeron: "¿Hasta cuándo va a ser este hombre nuestra ruina? Deja marchar a esa gente para que ofrezca sacrificios al Señor, su Dios. ¿No te das todavía cuenta de que Egipto camina hacia la ruina?". (Exodo 10, 7)

  • Hicieron venir a Moisés y Aarón ante el Faraón, que les dijo: "Id a servir al Señor, vuestro Dios. Pero ¿quiénes sois los que habéis de ir? (Exodo 10, 8)

  • Moisés respondió: "Hemos de ir todos, con nuestros jóvenes y nuestros ancianos, nuestros hijos y nuestras hijas, nuestras ovejas y nuestras vacas, porque para nosotros es una fiesta del Señor". (Exodo 10, 9)

  • Moisés extendió su bastón sobre Egipto, y el Señor hizo soplar sobre él el viento del este todo aquel día y aquella noche. Al amanecer, el viento del este había traído la langosta, (Exodo 10, 13)

  • El Faraón llamó a toda prisa a Moisés y a Aarón y les dijo: "He pecado contra el Señor, vuestro Dios, y contra vosotros. (Exodo 10, 16)


"Diante de Deus ajoelhe-se sempre." São Padre Pio de Pietrelcina