Mosaico decorativo

Löydetty 953 Tulokset: David

  • David ordenó que se reunieran todos los extranjeros que había en Israel, y los empleó como canteros en labrar piedras para la construcción de la casa de Dios. (I Crónicas 22, 2)

  • y maderas de cedro sin tasa, pues sidonios y tirios habían traído a David troncos de cedro en abundancia. (I Crónicas 22, 4)

  • David se decía: "Mi hijo Salomón es todavía joven y tierno, y la casa que tiene que edificar al Señor ha de ser famosa en todo el mundo por su esplendor y grandeza. Quiero dejarle hechos los preparativos". (I Crónicas 22, 5)

  • David ordenó a todos los jefes de Israel que ayudaran a su hijo Salomón: (I Crónicas 22, 17)

  • Viejo ya David y cargado de días, nombró a su hijo Salomón rey de Israel. (I Crónicas 23, 1)

  • cuatro mil porteros y los otros cuatro mil alababan al Señor con los instrumentos que para este fin había hecho David. (I Crónicas 23, 5)

  • David los dividió en clases según los tres hijos de Leví: Guersón, Quehat, Merarí. (I Crónicas 23, 6)

  • David había dicho: "Ya que el Señor, Dios de Israel, ha otorgado paz a su pueblo y ha fijado para siempre su morada en Jerusalén, (I Crónicas 23, 25)

  • De hecho, según las últimas disposiciones de David, los levitas inscritos en el censo eran sólo mayores de veinte años. (I Crónicas 23, 27)

  • David, con la ayuda de Sadoc, descendiente de Eleazar y Ajimélec, descendiente de Itamar, los distribuyó en clases según sus servicios; (I Crónicas 24, 3)

  • También éstos, lo mismo que los hijos de Aarón, fueron clasificados por suerte en presencia del rey David, de Sadoc, de Ajimélec y de los jefes de familias sacerdotales y levíticas, sin distinción de ninguna clase. (I Crónicas 24, 31)

  • David y los jefes del ejército seleccionaron también para el servicio a los hijos de Asaf, de Hemán y de Yedutún, profetas que se acompañaban de cítaras, arpas y címbalos. Se hizo el censo de estos hombres entregados a sus servicios. (I Crónicas 25, 1)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor". São Padre Pio de Pietrelcina