Löydetty 1844 Tulokset: Dar
En cuanto la gente vio a Jesús, todos quedaron sorprendidos y corrieron a saludarlo. (Marcos 9, 15)
"El que os dé de beber un vaso de agua por ser del mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa". (Marcos 9, 41)
Los discípulos se quedaron asombrados ante estas palabras. Pero Jesús les repitió: "Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! (Marcos 10, 24)
de la misma manera que el hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por todos". (Marcos 10, 45)
Os aseguro que el que sin dudar interiormente lo más mínimo, sino creyendo que se cumplirán sus palabras, diga a ese monte: Quítate de ahí y échate al mar, lo alcanzará. (Marcos 11, 23)
Y se puso a hablarles en parábolas: "Un hombre plantó una viña, la cercó con una valla, cavó en ella un lagar, edificó una torre para guardarla, la arrendó a unos viñadores y se fue de viaje. (Marcos 12, 1)
Pero los viñadores se dijeron: Éste es el heredero. Matémoslo, y nos quedaremos con su herencia. (Marcos 12, 7)
¿Qué hará el dueño de la viña? Irá él, acabará con los viñadores y dará la viña a otros. (Marcos 12, 9)
Llegaron y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa nada el qué dirán, porque no tienes respetos humanos y enseñas de verdad el camino de Dios. ¿Es lícito pagar el impuesto al césar o no? ¿Lo debemos dar o no?". (Marcos 12, 14)
Él les dijo: "Pues dad al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios". Y quedaron admirados ante esa respuesta. (Marcos 12, 17)
"Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de uno muere dejando mujer sin hijos, su hermano debe casarse con la viuda y dar descendencia a su hermano. (Marcos 12, 19)
Jesús le dijo: "¿Ves esos grandes edificios? No quedará aquí piedra sobre piedra; todo será destruido". (Marcos 13, 2)