Mosaico decorativo

Löydetty 3274 Tulokset: Día

  • Barrió del país los restos de la prostitución sagrada que habían quedado en los días de su padre, Asá. (I Reyes 22, 47)

  • Y tanto le insistieron, que les dijo: "Mandadlos". Y mandaron cincuenta hombres, que lo buscaron durante tres días, pero no lo encontraron. (II Reyes 2, 17)

  • Él se dio media vuelta, los miró y los maldijo en el nombre del Señor. Entonces salieron del bosque dos osas y despedazaron a cuarenta y dos de aquellos muchachos. (II Reyes 2, 24)

  • El rey de Israel, el rey de Judá y el rey de Edón se pusieron en marcha, y, después de un recorrido de siete días, faltó el agua para el ejército y las bestias de tiro. (II Reyes 3, 9)

  • Un día Eliseo pasaba por Sunán. Vivía allí una mujer distinguida, que le invitó con insistencia a comer. Y en adelante, siempre que pasaba, se paraba allí a comer. (II Reyes 4, 8)

  • Un día llegó Eliseo, se retiró al aposento y se acostó. (II Reyes 4, 11)

  • El niño creció, y un día, que fue adonde estaba su padre con los segadores, (II Reyes 4, 18)

  • Él lo llevó a su madre, y estuvo recostado sobre sus rodillas hasta el mediodía, en que murió. (II Reyes 4, 20)

  • Eliseo regresó a Guilgal. En el país había carestía. Y estando un día con él los discípulos de los profetas, dijo a su siervo: "Pon la olla grande y cuece unas viandas para los discípulos de los profetas". (II Reyes 4, 38)

  • ¿No son acaso el Abana y el Farfar, los ríos de Damasco, mejores que todas las aguas de Israel? ¿No me podría bañar en ellos y quedar limpio?". Dio media vuelta y se fue muy indignado. (II Reyes 5, 12)

  • El rey de Israel, pues, mandó gente al lugar que el hombre de Dios le había avisado, y estuvo en guardia no una ni dos veces. (II Reyes 6, 10)

  • Cocimos a mi hijo y nos lo comimos. Al día siguiente le dije: Trae a tu hijo para que nos lo comamos, pero ella escondió a su hijo". (II Reyes 6, 29)


"O demônio é forte com quem o teme, mas é fraquíssimo com quem o despreza." São Padre Pio de Pietrelcina