Löydetty 3274 Tulokset: Día
Y dijimos: Si el día de mañana llegaran a decirnos esto a nosotros o a nuestros descendientes, responderíamos: Mirad la forma del altar del Señor que levantaron nuestros padres, no para ofrecer holocaustos u otros sacrificios, sino para que sirviese de testimonio entre nosotros y vosotros. (Josué 22, 28)
Cuando el sacerdote Fineés, los jefes de la comunidad y los jefes de clanes que le acompañaban oyeron estas palabras de los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés, les pareció bien. (Josué 22, 30)
Fineés, hijo del sacerdote Eleazar, y los jefes dejaron a los de Rubén, a los de Gad y a la media tribu de Manasés en Galaad y volvieron a Canaán e informaron a los israelitas. (Josué 22, 32)
El Señor ha echado de vuestra presencia pueblos numerosos y fuertes; ninguno pudo resistir ante vosotros hasta el día de hoy. (Josué 23, 9)
Uno solo de entre vosotros podía perseguir a mil, porque el Señor, vuestro Dios, combatía por vosotros, como os lo había prometido. (Josué 23, 10)
Aquel día Josué hizo un pacto con el pueblo, le impuso leyes y preceptos en Siquén. (Josué 24, 25)
Los hijos de Jobab, el quenita, suegro de Moisés, subieron con los de Judá desde la ciudad de las palmeras al desierto que está al mediodía de Judá, en la bajada de Arad, y vivieron con los amalecitas. (Jueces 1, 16)
Sin embargo, los de la tribu de Benjamín no pudieron echar de Jerusalén a los jebuseos, que han continuado viviendo allí hasta el día de hoy con los de Benjamín. (Jueces 1, 21)
Él les indicó por dónde podían entrar en la ciudad. Pasaron a filo de espada a la ciudad, pero dejaron libre a aquel hombre con toda su parentela. (Jueces 1, 25)
El territorio de los edonitas se extendía desde la subida de Acrabín hasta Sela, y seguía hacia arriba. (Jueces 1, 36)
Aquel día derrotaron a Moab, cerca de diez mil hombres, todos robustos y valientes, sin que escapase ni uno solo. (Jueces 3, 29)
Aquel día Moab quedó derrotado bajo la mano de Israel, y la tierra estuvo en paz durante cuarenta años. (Jueces 3, 30)