Löydetty 3274 Tulokset: Día
Porque él dice: En el tiempo propicio te escuché y en el día de la salvación te ayudé. Ahora es el tiempo propicio, ahora es el día de la salvación. (II Corintios 6, 2)
golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer, (II Corintios 6, 5)
con la palabra de verdad, con el poder de Dios; mediante las armas ofensivas y defensivas de la justicia; (II Corintios 6, 7)
Puedo asegurar que dieron lo que podían, y más aún de lo que podían. (II Corintios 8, 3)
Por eso, ahora vuestra abundancia debe socorrer su pobreza, y un día su abundancia socorrerá vuestra pobreza. Y así reinará la igualdad, (II Corintios 8, 14)
Siendo ricos en todo, podréis ejercitar abundantemente vuestra generosidad, lo que, por mediación mía, hará que los hermanos den gracias a Dios. (II Corintios 9, 11)
Porque al llevar esta ayuda a los hermanos no sólo les remediamos en sus necesidades, sino que también los impulsamos a que den gracias a Dios. (II Corintios 9, 12)
Cuando estaba entre vosotros y necesité algo no fui carga para nadie, pues remediaron mi necesidad los hermanos llegados de Macedonia; me guardé muy bien y me seguiré guardando de ser carga para nadie. (II Corintios 11, 9)
tres veces fui azotado con varas, una vez apedreado, naufragué tres veces, he pasado en los abismos del mar un día y una noche; (II Corintios 11, 25)
en trabajos y fatigas, en noches sin dormir, en hambre y sed, en días sin comer, en frío y desnudez; (II Corintios 11, 27)
y además, mi obsesión diaria: mi preocupación por todas las iglesias. (II Corintios 11, 28)
En Damasco, el gobernador del rey Aretas montó guardia en la ciudad de los damascenos para prenderme, (II Corintios 11, 32)