Löydetty 3274 Tulokset: Día
Me dieron caza como a un pájaro los que me odian sin razón. (Lamentaciones 3, 52)
Te acercaste el día en que te llamaba, me dijiste: "¡No temas!". (Lamentaciones 3, 57)
los planes que cuchichean mis adversarios, contra mí todo el día. (Lamentaciones 3, 62)
Vagaban por las calles como ciegos, tan manchados de sangre que ni se podían tocar sus vestiduras. (Lamentaciones 4, 14)
Sin tregua se consumían nuestros ojos, esperando socorros en vano. Desde las atalayas oteábamos a un país que no nos podía salvar. (Lamentaciones 4, 17)
Se espiaban nuestros pasos, se nos cerraban nuestras plazas. Llegaba nuestro fin, cumplidos nuestros días; sí, llegaba nuestro fin. (Lamentaciones 4, 18)
Nuestros perseguidores eran más veloces que las águilas del cielo; por los montes nos acosaban, en el desierto nos tendían emboscadas. (Lamentaciones 4, 19)
¡Reclámanos a ti, Señor, y volveremos; renueva nuestros días como antaño, (Lamentaciones 5, 21)
Éste es el texto del libro escrito por Baruc, hijo de Nerías, hijo de Majsías, hijo de Sedecías, hijo de Asadías, hijo de Jelcías, en Babilonia, (Baruc 1, 1)
el año quinto, el día siete del mismo mes en que los caldeos habían tomado e incendiado Jerusalén. (Baruc 1, 2)
Ya Baruc, el día diez del mes de siván, había recobrado los utensilios del templo del Señor, sacados del templo, para restituirlos a Judá; utensilios de plata, mandados hacer por Sedecías, hijo de Josías, rey de Judá; (Baruc 1, 8)
Rogad por la vida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y por la vida de su hijo Baltasar, para que sus días en la tierra sean como los del cielo. (Baruc 1, 11)