Löydetty 3274 Tulokset: Día
Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y crecían; los egipcios llegaron a odiar a los israelitas. (Exodo 1, 12)
Como ya no podía ocultarlo más, tomó una cestita de papiro, la calafateó con betún y pez, puso en ella al niño y la dejó entre los juncos de la orilla del río. (Exodo 2, 3)
Por aquellos días, Moisés, ya mayor, fue donde estaban sus hermanos. Vio sus duros trabajos y observó cómo un egipcio maltrataba a uno de sus hermanos, a un hebreo. (Exodo 2, 11)
Salió también al día siguiente. Vio a dos hebreos riñendo, y dijo al agresor: "¿Por qué golpeas a tu prójimo?". (Exodo 2, 13)
El Faraón se había también enterado de lo sucedido y trataba de matar a Moisés. Moisés huyó del Faraón y se detuvo en la tierra de Madián, sentándose junto a un pozo. (Exodo 2, 15)
El sacerdote de Madián tenía siete hijas. Vinieron éstas a sacar agua, y cuando estaban llenando los abrevaderos para dar de beber al rebaño de su padre, (Exodo 2, 16)
Moisés era el pastor del ganado de Jetró, su suegro, sacerdote de Madián. Llevó el ganado más allá del desierto y llegó al monte de Dios, el Horeb. (Exodo 3, 1)
Allí se le apareció el ángel del Señor en llama de fuego, en medio de una zarza. Miró, y vio que la zarza ardía sin consumirse. (Exodo 3, 2)
Ellos escucharán tu voz. Tú con los ancianos de Israel irás al rey de Egipto y le diréis: El Señor, Dios de los hebreos, se nos ha aparecido; déjanos ir a tres días de camino por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios. (Exodo 3, 18)
El Señor había dicho a Moisés en Madián: "Anda, vuelve a Egipto, porque han muerto todos los que querían matarte". (Exodo 4, 19)
Aquel mismo día el Faraón dio esta orden a los capataces e inspectores del pueblo: (Exodo 5, 6)
Los capataces apretaban diciendo: "Haced vuestro trabajo, según la tarea diaria, como cuando se os daba la paja". (Exodo 5, 13)