Mosaico decorativo

Löydetty 1735 Tulokset: Conteo Del Pueblo

  • Si he venido a hablar al rey de este asunto, ha sido porque el pueblo me ha atemorizado; y entonces tu sierva se dijo: yo hablaré al rey, pues tal vez haga lo que su sierva le indique; (II Samuel 14, 15)

  • Todo el mundo lloraba a voz en grito. El rey estaba de pie en el torrente Cedrón, y todo el pueblo desfiló delante de él por el camino que lleva al desierto. (II Samuel 15, 23)

  • Iba también Sadoc con todos los levitas, que llevaban el arca de la alianza de Dios; y colocaron el arca de Dios junto a Abiatar, hasta que todo el pueblo terminó de salir de la ciudad. (II Samuel 15, 24)

  • David subía la pendiente de los olivos; subía llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos, y todo el pueblo que le acompañaba iba también con la cabeza cubierta y llorando. (II Samuel 15, 30)

  • El rey y todo el pueblo que estaba con él llegaron extenuados y allí descansaron. (II Samuel 16, 14)

  • Jusay le respondió: "No, yo quiero estar y quedarme con aquel a quien ha elegido el Señor, todo este pueblo y toda la gente de Israel. (II Samuel 16, 18)

  • Caeré sobre él cuando esté cansado y sin fuerzas, y le atemorizaré. Todo el pueblo que está con él se dará a la fuga, y mataré solamente al rey. (II Samuel 17, 2)

  • Haré venir a ti a todo el pueblo, como la prometida viene a su esposo; y con la vida de un solo hombre, a quien tú buscas, todo el pueblo será salvo". (II Samuel 17, 3)

  • Y añadió: "Tú conoces a tu padre y a sus hombres; son valientes y están furiosos como una osa a la que se ha quitado la cría en el campo. Tu padre es un guerrero y no pasará la noche con el pueblo. (II Samuel 17, 8)

  • David y todo el pueblo que le acompañaba se pusieron en marcha y pasaron el Jordán, de modo que al amanecer no quedaba ninguno que no hubiese pasado el Jordán. (II Samuel 17, 22)

  • miel, manteca y queso, carneros y toros, que ofrecieron a David y a su gente para que comieran; porque se dijeron: "El pueblo ha sufrido hambre, fatiga y sed en el desierto". (II Samuel 17, 29)

  • El rey dio a Joab, a Abisay y a Itay la orden siguiente: "Respetad, por consideración a mí, al joven Absalón". Y todo el pueblo supo que el rey había dado esta orden sobre Absalón a todos los jefes. (II Samuel 18, 5)


"De todos os que vierem pedir meu auxílio, nunca perderei nenhum!" São Padre Pio de Pietrelcina