Löydetty 3022 Tulokset: Construir Casa Sobre Arena
Y estando en su casa a la mesa, muchos publicanos y pecadores vinieron y se pusieron a la mesa con Jesús y sus discípulos. (Mateo 9, 10)
Les estaba hablando así, cuando llegó un personaje importante, se echó a sus pies y le dijo: "Mi hija acaba de morir; pero anda, pon tu mano sobre ella y vivirá". (Mateo 9, 18)
Jesús llegó a la casa y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, les dijo: (Mateo 9, 23)
Al entrar en la casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo: "¿Creéis que puedo hacer esto?". Le dijeron: "¡Sí, Señor!". (Mateo 9, 28)
Id a las ovejas perdidas de la casa de Israel. (Mateo 10, 6)
Cuando entréis en una ciudad, informaos de quién hay allí digno de confianza, y quedaos en su casa hasta que os vayáis de allí. (Mateo 10, 11)
Cuando entréis en la casa, saludadla; (Mateo 10, 12)
y si la casa se lo merece, la paz de vuestro saludo descenderá sobre ella; y si no se lo merece, la paz se volverá a vosotros. (Mateo 10, 13)
Si no os reciben ni os escuchan, al salir de la casa o del pueblo sacudid el polvo de vuestros pies. (Mateo 10, 14)
Pero cuando os entreguen, no os preocupéis sobre cómo habéis de hablar o qué habéis de decir, porque en aquel momento se os sugerirá lo que debéis decir. (Mateo 10, 19)
Al discípulo le basta ser como su maestro, y al criado como su amo. Si al amo de la casa le han llamado Belcebú, ¡qué no dirán de los de la casa! (Mateo 10, 25)
Lo que os digo en la oscuridad decidlo a plena luz, y lo que oís al oído predicadlo sobre las terrazas. (Mateo 10, 27)