Mosaico decorativo

Löydetty 794 Tulokset: Construcción Del Templo

  • Devolvió al templo su esplendor antiguo, y los vasos sagrados aumentaron. (I Macabeos 14, 15)

  • En las frecuentes batallas libradas en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, de la familia de Yoarib, y sus hermanos, han expuesto con peligro sus vidas y han resistido a los enemigos de su nación para salvar el templo y la ley, conquistando gloria imperecedera para su nación. (I Macabeos 14, 29)

  • Los enemigos de los judíos quisieron entonces invadir su país para devastarlo y poner las manos en su templo. (I Macabeos 14, 31)

  • A sus órdenes los judíos consiguieron expulsar a los paganos de los territorios ocupados, especialmente de la ciudad de David, Jerusalén, donde habían construido una ciudadela, de la que salían profanando los aledaños del templo e infligiendo graves ofensas a su santidad. (I Macabeos 14, 36)

  • que fuera su general, que se preocupara del templo, de la administración de la nación, de los armamentos y de las fortificaciones; (I Macabeos 14, 42)

  • que administrara el templo, que se hiciera obedecer por todos, que todos los documentos de la nación fueran realizados en su nombre y que vistiera la púrpura y llevara ornamentos de oro. (I Macabeos 14, 43)

  • Decidieron que este escrito fuera grabado en placas de bronce, que deberían colocarse en un lugar visible del templo, (I Macabeos 14, 48)

  • y que se depositaran copias en el tesoro del templo para que estuvieran a disposición de Simón y de sus hijos. (I Macabeos 14, 49)

  • Concedo la libertad a Jerusalén y al templo, y que todas las armas que has fabricado y las fortalezas que has construido y ocupado te pertenezcan. (I Macabeos 15, 7)

  • y cuando me haya posesionado de mi reino te llenaré de honores a ti, a tu nación y al templo, de modo que vuestra gloria se manifieste en toda la tierra". (I Macabeos 15, 9)

  • Mandó a otros partidarios suyos para que se apoderasen de Jerusalén y del monte del templo. (I Macabeos 16, 20)

  • Estando en Persia su jefe, con un ejército que se creía invencible, fue despedazado en el templo de Nanea. (II Macabeos 1, 13)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina