Mosaico decorativo

Löydetty 517 Tulokset: Carro De Fuego

  • sino que tuvieron por dioses rectores del mundo al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a los luceros del cielo. (Sabiduría 13, 2)

  • Los malvados que no quisieron conocerte fueron azotados por tu brazo poderoso; perseguidos con extrañas lluvias, con granizadas y aguaceros para los que no había cobijo, y el fuego los devoró. (Sabiduría 16, 16)

  • Y lo extraño era que en el agua, donde todo se apaga, el fuego se volvía más voraz, pues la naturaleza combate por los justos. (Sabiduría 16, 17)

  • Otras, en cambio, aun en medio del agua, la llama ardía con más fuerza que el fuego, para destruir los frutos de una tierra injusta. (Sabiduría 16, 19)

  • Nieve y hielo resistían el fuego sin fundirse, para que conociesen cómo eran destruidos los frutos de los enemigos por el fuego que ardía aun entre el granizo y fulguraba en medio de las lluvias. (Sabiduría 16, 22)

  • En cambio, este mismo fuego se olvidaba de su propia fuerza, para que los justos se alimentaran; (Sabiduría 16, 23)

  • Pues lo que no era destruido por el fuego se derretía simplemente calentado por un tenue rayo de sol, (Sabiduría 16, 27)

  • Ni el fuego más potente era capaz de dar luz, ni la llama brillante de los astros podía iluminar aquella noche horrenda. (Sabiduría 17, 5)

  • El fuego en el agua redoblaba su propia fuerza, y el agua olvidaba su fuerza extintora. (Sabiduría 19, 20)

  • Porque en el fuego se prueba el oro, y los elegidos del Señor en el horno de la humillación. (Eclesiástico 2, 5)

  • Humíllate profundamente, porque el fuego y los gusanos son el castigo del malvado. (Eclesiástico 7, 17)

  • No discutas con hombre charlatán; sería echar leña al fuego. (Eclesiástico 8, 3)


"Deus é servido apenas quando é servido de acordo com a Sua vontade." São Padre Pio de Pietrelcina