Löydetty 2107 Tulokset: Cam
El ejército enemigo salió del campo y le hizo frente con la caballería dividida en dos alas; los hombres y los arqueros, todos valientes, avanzaban a la cabeza del ejército como fuerza de choque. Báquides iba en el ala derecha. (I Macabeos 9, 11)
Jonatán, su hermano Simón y los que lo acompañaban se enteraron, huyeron al desierto de Técoa y acamparon junto a la cisterna de Asfar. (I Macabeos 9, 33)
Báquides se puso en camino con un ejército numeroso. Mandó clandestinamente cartas a sus partidarios de Judea para que prendiesen a Jonatán y a los suyos; pero no tuvo éxito, porque fueron descubiertos sus planes. (I Macabeos 9, 60)
Demetrio nombró a su general Apolonio gobernador de Celesiria, quien reunió un gran ejército y fue a acampar junto a Yamnia, desde donde mandó al sumo sacerdote Jonatán el siguiente mensaje: (I Macabeos 10, 69)
Acampó junto a Jafa, pero los de la ciudad le cerraron las puertas porque había allí una guarnición de Apolonio. Comenzó el ataque. (I Macabeos 10, 75)
Jonatán salió a Jafa a recibir al rey con grande aparato. Se cambiaron saludos y pasaron allí la noche. (I Macabeos 11, 6)
Por eso le quitó la hija y se la dio a Demetrio, separándose de Alejandro, de modo que apareció públicamente su enemistad. (I Macabeos 11, 12)
Tomó consigo plata, oro, vestidos y otros muchos presentes y se encaminó hacia Tolemaida para hablar con el rey, obteniendo favorable acogida. (I Macabeos 11, 24)
Jonatán pidió al rey exenciones de impuestos para Judea y para los tres distritos de Samaría, prometiéndole a cambio diez mil kilos de plata. (I Macabeos 11, 28)
Entretanto Jonatán, que con su ejército había acampado en las riberas del lago de Genesaret, llegaba muy de mañana a la llanura de Asor. (I Macabeos 11, 67)
Los que habían huido, al ver esto, se volvieron a él, y con él persiguieron al enemigo hasta su campamento de Quedes, donde acamparon. (I Macabeos 11, 73)
Envió espías al campo enemigo, quienes al volver refirieron que los sirios habían resuelto atacar a los judíos durante la noche. (I Macabeos 12, 26)