Mosaico decorativo

Löydetty 719 Tulokset: Bär

  • En Tafnis se oscurecerá el día, cuando yo despedace allí el cetro de Egipto y se acabe el orgullo de su fuerza. Un nubarrón la cubrirá y sus hijas irán al destierro. (Ezequiel 30, 18)

  • Un pueblo extranjero, el más feroz de las naciones, lo ha talado y derribado; en los montes y por todos los valles han caído sus ramas, y su fronda yace destrozada por todos los barrancos del país. Todos los pueblos de la tierra se han retirado de su sombra y lo han abandonado. (Ezequiel 31, 12)

  • Llenaré de muertos sus montañas. En sus collados, en sus valles, en todos sus barrancos caerán los muertos a espada. (Ezequiel 35, 8)

  • Sabed, sin embargo, que no hago esto por consideración a vosotros, dice el Señor Dios. ¡Avergonzaos, más bien, y abochornaos de vuestra conducta, oh casa de Israel! (Ezequiel 36, 32)

  • Subirás, llegarás al país como un huracán, como un nubarrón que cubrirá la tierra, tú y todas tus huestes y los numerosos pueblos que están contigo. (Ezequiel 38, 9)

  • Aquel día asignaré a Gog como sepulcro un lugar famoso en Israel, el valle de los montes de Abarín, al este del mar, el que corta el paso a los viandantes; allí será enterrado Gog con toda su multitud, y se llamará por eso valle de Hamón Gog. (Ezequiel 39, 11)

  • Las salas laterales estaban superpuestas, en tres pisos, una sobre otra. Treinta en cada piso. Para estribar las salas, en todo el círculo, había, en el muro del templo, salientes, de suerte que las salas no se incrustaban en el muro del templo. (Ezequiel 41, 6)

  • Esta visión era como la que había visto cuando vine para la destrucción de la ciudad y como la visión que tuve junto al río Quebar. Yo caí de bruces en el suelo, (Ezequiel 43, 3)

  • Sin embargo, sus marismas y sus lagunas no serán saneadas; serán abandonadas a la sal. (Ezequiel 47, 11)

  • Sin embargo, éste dijo a Daniel: "Temo que el rey, mi señor, que ha asignado vuestra comida y vuestra bebida, os encuentre más flacos que los jóvenes de vuestra edad, y así seáis la causa de que el rey me condene a muerte". (Daniel 1, 10)

  • Sin embargo, algunos caldeos se presentaron a acusar a los judíos. (Daniel 3, 8)

  • Los sátrapas, prefectos, gobernadores y ministros se acercaron y comprobaron que el fuego no había hecho ningún mal a la persona de aquellos jóvenes y que ni siquiera un pelo de su cabeza se había quemado, ni sus vestidos se habían alterado; más aún, ni el olor del fuego había quedado en ellos. (Daniel 3, 94)


"Invoquemos sempre o auxílio de Nossa Senhora." São Padre Pio de Pietrelcina