Löydetty 726 Tulokset: Anciano De Días
Al cabo de estos siete días el Señor me dijo: (Ezequiel 3, 16)
Yo te fijo los años de su pecado en un número de días: ciento noventa días cargarás con el pecado de la casa de Israel. (Ezequiel 4, 5)
Concluido este plazo, te acostarás del lado derecho y llevarás el pecado de la casa de Judá durante cuarenta días; te fijo un día por cada año. (Ezequiel 4, 6)
Mira; yo te amarro con cuerdas, de suerte que no te puedas dar la vuelta de un lado al otro hasta que no hayas cumplido los días de tu asedio. (Ezequiel 4, 8)
Toma trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y espelta; ponlos en un recipiente y haz con ello tu pan para comer durante el número de días que estés acostado del lado izquierdo, esto es, ciento noventa días. (Ezequiel 4, 9)
Cuando se cumplan los días del asedio, quemarás al fuego una tercera parte en medio de la ciudad, otra tercera parte la cortarás a espada en sus alrededores y la otra la esparcirás al viento, mientras que yo desenvainaré la espada detrás de ellos. (Ezequiel 5, 2)
"Hijo de hombre, ¿qué significa ese proverbio que andáis repitiendo acerca de la tierra de Israel: Pasan los días y toda visión se desvanece? (Ezequiel 12, 22)
Diles: Esto dice el Señor Dios: Haré que calle este proverbio y no se oirá repetir más en Israel. Diles en cambio: Se acercan los días y el cumplimiento de toda visión. (Ezequiel 12, 23)
Y entre todas tus prácticas detestables y tus prostituciones no te acordaste de los días de tu infancia, cuando estabas desnuda y descubierta, agitándote en tu sangre. (Ezequiel 16, 22)
Pero yo me acordé de la alianza pactada contigo en los días de tu juventud y renovaré contigo una alianza eterna. (Ezequiel 16, 60)
Ella multiplicó sus prostituciones, recordando los días de su juventud, cuando se prostituía en Egipto (Ezequiel 23, 19)
Al cabo de muchos días recibirás órdenes; después de muchos años marcharás contra la nación escapada a la espada, que fue congregada de numerosos pueblos en los montes de Israel, largo tiempo desiertos. Ella regresó de entre las naciones y habitan todos en seguridad. (Ezequiel 38, 8)