Mosaico decorativo

Löydetty 2686 Tulokset: Ana

  • Se les dio también una parte a los demás hijos de Manasés, por clanes: los hijos de Abiezer, los de Jélec, los de Asriel, los de Siquén, los de Jéfer, los de Semidá; tales eran los hijos varones de Manasés, por clanes. (Josué 17, 2)

  • Selofjad, hijo de Jéfer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, no tuvo hijos, sino solamente hijas, que se llamaban: Majlá, Noá, Joglá, Milcá, Tirsá. (Josué 17, 3)

  • Así, a Manasés le tocaron diez partes, además de la tierra de Galaad y Basán, en Transjordania, (Josué 17, 5)

  • pues las hijas de Manasés recibieron una parte igual que los varones. La tierra de Galaad fue para los otros hijos de Manasés. (Josué 17, 6)

  • La frontera de Manasés iba de Aser a Micmetat, frente a Siquén; seguía a la derecha hacia Yasib, a la fuente de Tapúaj. (Josué 17, 7)

  • El territorio de Tapúaj pertenecía a Manasés, pero Tapúaj, en la frontera de Manasés, pertenecía a Efraín. (Josué 17, 8)

  • Después la frontera bajaba hacia el arroyo de Caná. Al sur del arroyo estaban las ciudades de Egreín; el territorio de Manasés estaba al norte del arroyo y terminaba en el mar. (Josué 17, 9)

  • El territorio del sur pertenecía a Efraín, y el del norte a Manasés; el mar era su frontera; por el norte confinaban con Aser, y por el este con Isacar. (Josué 17, 10)

  • Manasés tenía en los territorios de Isacar y de Aser los siguientes enclaves: Betsán, Yiblán, Dor, Endor, Tanac y Meguido, con sus correspondientes aldeas. (Josué 17, 11)

  • Pero los hijos de Manasés no pudieron posesionarse de estas ciudades, y los cananeos continuaron viviendo en aquella región. (Josué 17, 12)

  • Cuando los israelitas fueron poderosos, sometieron a los cananeos a tributo, pero no los echaron de allí. (Josué 17, 13)

  • Josué les respondió: "Si sois un pueblo tan numeroso, subid a la selva y roturad allí a vuestro gusto en la tierra de los fereceos y los refaimitas, ya que la montaña de Efraín es demasiado pequeña para vosotros". (Josué 17, 15)


"Se tanta atenção é dada aos bens desta Terra, quanto mais se deve dar aos do Céu?" São Padre Pio de Pietrelcina