Löydetty 2686 Tulokset: Ana
gritando: "Israelitas, ayudadnos: éste es el hombre que va enseñando por todas partes y a todos contra el pueblo, contra la ley, contra este lugar; más aún, ha metido a los griegos en el templo, profanando este lugar santo". (Hechos 21, 28)
Un tal Ananías, fiel cumplidor de la ley, estimado por todos los judíos de la ciudad, (Hechos 22, 12)
El sumo sacerdote Ananías mandó a los que estaban junto a él que le dieran un puñetazo en la boca. (Hechos 23, 2)
Pero el hijo de la hermana de Pablo, que tuvo conocimiento de la conjuración, se presentó, entró en la fortaleza y avisó a Pablo. (Hechos 23, 16)
Contestó: "Que los judíos han acordado pedirte que hagas bajar mañana a Pablo al tribunal con el pretexto de examinar más a fondo su caso. (Hechos 23, 20)
Cinco días más tarde, el sumo sacerdote Ananías llegó a Cesarea con algunos ancianos y un tal Tértulo, abogado, y presentaron acusación ante el gobernador contra Pablo. (Hechos 24, 1)
hasta ha intentado profanar el templo. Lo hemos arrestado y hemos querido juzgarlo conforme a nuestra ley; (Hechos 24, 6)
y añadió: "Por lo tanto, que vengan conmigo vuestras autoridades y que lo acusen, si es que ese hombre ha cometido algún delito". (Hechos 25, 5)
Agripa dijo a Festo: "También yo desearía oír a este hombre". Festo le contestó: "Mañana le oirás". (Hechos 25, 22)
a abrirles los ojos, para que pasen de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios; para que, por la fe en mí, reciban el perdón de los pecados y la herencia entre los consagrados. (Hechos 26, 18)
Al poco tiempo se desencadenó del lado de la isla un viento huracanado, llamado euroaquilón. (Hechos 27, 14)
donde encontramos hermanos, que nos instaron a quedarnos con ellos una semana; desde allí nos dirigimos a Roma. (Hechos 28, 14)