Löydetty 2686 Tulokset: Ana
Así razonan, pero se engañan. Los ciega su maldad. (Sabiduría 2, 21)
Desgraciado el que desprecia la sabiduría y la disciplina; vana es su esperanza, infructuoso su trabajo e inútiles sus obras. (Sabiduría 3, 11)
Pues los hijos que nacen de uniones culpables serán testigos de la maldad de sus padres cuando Dios los juzgue. c) La muerte temprana. (Sabiduría 4, 6)
La muerte del justo condena la vida del malvado; la juventud tempranamente acabada, la larga vejez del injusto. (Sabiduría 4, 16)
durante diez meses fui consolidado con su sangre, de semen de varón y del placer que acompaña al sueño. (Sabiduría 7, 2)
En pañales y con mimo fui criado. (Sabiduría 7, 4)
Pero el hombre injusto en su cólera se apartó de ella y pereció por su saña fratricida. (Sabiduría 10, 3)
Cuando las naciones unánimes en su perversidad fueron confundidas, ella fue quien puso los ojos en el justo, lo conservó irreprochable ante Dios y lo sostuvo fuerte por encima del entrañable amor a su hijo. (Sabiduría 10, 5)
Pues por apartarse del camino de la sabiduría no sólo se dañaron desconociendo el bien, sino que dejaron a los vivientes un recuerdo de su insensatez, para que su pecado no pudiese permanecer oculto. (Sabiduría 10, 8)
Mientras que a los otros, en castigo de su edicto infanticida, les diste el manantial siempre corriente de un río enturbiado con sangre mezclada de barro, (Sabiduría 11, 6)
Pues bien podía tu mano omnipotente, que creó el universo de la materia informe, enviarles manadas de osos o arrogantes leones; (Sabiduría 11, 17)
Pues el mundo entero es ante ti como un granito de arena en la balanza, y como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra. (Sabiduría 11, 22)