Mosaico decorativo

Löydetty 4380 Tulokset: Alianza Con Dios

  • Jesús, al ver que había respondido tan sabiamente, le dijo: "No estás lejos del reino de Dios". Y ya nadie se atrevió a preguntarle más. (Marcos 12, 34)

  • Porque en aquellos días habrá una angustia tan grande como no la ha habido desde el principio del mundo que Dios creó hasta ahora, ni la habrá jamás. (Marcos 13, 19)

  • Y les dijo: "Ésta es mi sangre, la sangre de la alianza, que será derramada por todos. (Marcos 14, 24)

  • Os aseguro que ya no beberé más de este fruto de la vid hasta el día en que beba un vino nuevo en el reino de Dios". (Marcos 14, 25)

  • Y hacia las tres de la tarde Jesús gritó con fuerte voz: "Eloí, Eloí, lemá sabaktani", que quiere decir: "¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?". (Marcos 15, 34)

  • El oficial, situado frente a él, al verlo expirar así, exclamó: "Verdaderamente este hombre era hijo de Dios". (Marcos 15, 39)

  • José de Arimatea, insigne miembro del tribunal supremo, que esperaba también el reino de Dios, se atrevió a ir a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. (Marcos 15, 43)

  • Jesús, el Señor, después de haber hablado con ellos, subió al cielo y se sentó a la diestra de Dios. (Marcos 16, 19)

  • Ambos eran justos ante Dios, pues guardaban irreprochablemente todos los mandamientos y preceptos del Señor. (Lucas 1, 6)

  • Estando él de servicio ante Dios en el turno de su grupo, le tocó en suerte, (Lucas 1, 8)

  • Convertirá a muchos israelitas al Señor, su Dios. (Lucas 1, 16)

  • El ángel le contestó: "Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios, y he sido enviado a hablarte y darte esta buena noticia. (Lucas 1, 19)


"Como Jesus, preparemo-nos a duas ascensões: uma ao Calvário e outra ao Céu." São Padre Pio de Pietrelcina