Mosaico decorativo

Löydetty 2426 Tulokset: Ala

  • que estaba con el procónsul Sergio Paulo, hombre prudente, el cual llamó a Bernabé y Saulo deseoso de oír la palabra de Dios. (Hechos 13, 7)

  • Después de la lectura de la ley y de los profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: "Hermanos, si tenéis alguna palabra que comunicar al pueblo, decidla". (Hechos 13, 15)

  • Hermanos, hijos de la estirpe de Abrahán, y los que sois fieles a Dios: a vosotros ha sido enviada esta palabra de salvación. (Hechos 13, 26)

  • Porque los habitantes de Jerusalén y sus jefes han cumplido, sin saberlo, las palabras de los profetas que se leen cada sábado; (Hechos 13, 27)

  • El sábado siguiente casi toda la ciudad acudió a escuchar la palabra de Dios. (Hechos 13, 44)

  • Entonces Pablo y Bernabé dijeron con toda libertad: "A vosotros había que anunciar antes que a nadie la palabra de Dios; pero ya que la rechazáis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, nos vamos a los paganos. (Hechos 13, 46)

  • Los paganos, al oírlo, se llenaron de alegría y aplaudieron la palabra del Señor; y todos los que estaban destinados a la vida eterna abrazaron la fe. (Hechos 13, 48)

  • La palabra del Señor se difundía por todo el país. (Hechos 13, 49)

  • Con estas palabras lograron a duras penas impedir que la gente les ofreciera un sacrificio. (Hechos 14, 18)

  • Tras una larga discusión, se levantó Pedro y les dijo: "Hermanos, vosotros sabéis que hace mucho tiempo Dios me eligió entre vosotros para que los paganos oyesen de mis labios la palabra del evangelio y abrazaran la fe. (Hechos 15, 7)

  • Con esto están de acuerdo las palabras de los profetas, según está escrito: (Hechos 15, 15)

  • Nos hemos enterado de que algunos de los nuestros, sin nuestro mandato, os han inquietado y alarmado con sus palabras. (Hechos 15, 24)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina