Mosaico decorativo

Löydetty 7268 Tulokset: ángel Del Señor

  • Éstos son los mandamientos, prescripciones y leyes que estableció el Señor entre él y los israelitas en el monte Sinaí por medio de Moisés. (Levítico 26, 46)

  • El Señor habló a Moisés: (Levítico 27, 1)

  • "Di a los israelitas: Si alguno quiere pagar un voto que haya hecho al Señor por el valor de una persona, su valoración será la siguiente: (Levítico 27, 2)

  • "Si el voto se refiere a animales que pueden ser presentados como ofrenda al Señor, entonces todo animal ofrecido en voto al Señor es sagrado; (Levítico 27, 9)

  • Si se trata de animales impuros, que no pueden ser presentados como ofrenda al Señor, cualquiera que sea el animal, será llevado al sacerdote, (Levítico 27, 11)

  • "Si uno consagra su casa al Señor, el sacerdote hará la estimación de ésta, según sea de mucho o poco valor; y habrá que atenerse a la estimación del sacerdote; (Levítico 27, 14)

  • "Si uno consagra al Señor alguna de las tierras de su patrimonio, la valoración será proporcional a su producción, a razón de seiscientos gramos de plata por cuatrocientos cincuenta kilos de cebada. (Levítico 27, 16)

  • cuando quede libre en el año del jubileo, será consagrado al Señor como campo votivo y pasará a ser propiedad del sacerdote. (Levítico 27, 21)

  • Si uno consagra al Señor un campo comprado por él, que no forma parte de su patrimonio, (Levítico 27, 22)

  • el sacerdote calculará el precio de estimación por los años que falten hasta el jubileo, y el hombre pagará aquel mismo día el precio fijado a título de cosa consagrada al Señor. (Levítico 27, 23)

  • "Nadie podrá consagrar los primogénitos de su ganado, pues por derecho pertenecen ya al Señor; sea ganado mayor o menor, sus primogénitos son del Señor. (Levítico 27, 26)

  • Ninguna cosa de su propiedad -hombres, animales o campos de propiedad hereditaria- que uno consagre al Señor podrá ser vendida o rescatada. Lo que se consagra al Señor es cosa santísima y pertenece al Señor. (Levítico 27, 28)


"Agradeça sempre ao Pai eterno por sua infinita misericórdia". São Padre Pio de Pietrelcina