Löydetty 3118 Tulokset: una
Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis de allí. (Lucas 9, 4)
Cuando los apóstoles regresaron, le contaron cuanto habían hecho. Y él, tomándolos consigo, se retiró aparte, hacia una ciudad llamada Bestsaida. (Lucas 9, 10)
Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, (Lucas 9, 29)
Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía. (Lucas 9, 33)
Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor. (Lucas 9, 34)
Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle.» (Lucas 9, 35)
Se suscitó una discusión entre ellos sobre quién de ellos sería el mayor. (Lucas 9, 46)
y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. (Lucas 10, 34)
Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. (Lucas 10, 38)
Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, (Lucas 10, 39)
y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.» (Lucas 10, 42)
¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; (Lucas 11, 11)