Löydetty 1929 Tulokset: hijo
Un padre atribulado por un luto prematuro encarga una imagen del hijo malogrado; al hombre muerto de ayer, hoy como un dios le venera y transmite a los suyos misterios y ritos. (Sabiduría 14, 15)
Mantenidos en absoluta incredulidad por los artificios de la magia, acabaron por confesar, ante la muerte de sus primogénitos, que aquel pueblo era hijo de Dios. (Sabiduría 18, 13)
Hijo, si te llegas a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. (Eclesiástico 2, 1)
Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. (Eclesiástico 3, 12)
Haz, hijo, tus obras con dulzura, así serás amado por el acepto a Dios. (Eclesiástico 3, 17)
Hijo, no prives al pobre del sustento, ni dejes en suspenso los ojos suplicantes. (Eclesiástico 4, 1)
Sé para los huérfanos un padre, haz con su madre lo que hizo su marido. Y serás como un hijo del Altísimo; él te amará más que tu madre. (Eclesiástico 4, 10)
Hijo, desde tu juventud haz acopio de doctrina, y hasta encanecer encontrarás sabiduría. (Eclesiástico 6, 18)
Escucha, hijo, acoje mi criterio, y mi consejo no rechaces. (Eclesiástico 6, 23)
Si quieres, hijo, serás adoctrinado, si te aplicas bien, entenderás de todo. (Eclesiástico 6, 32)
No siempres, hijo, en surcos de injusticia, no sea que coseches siete veces más. (Eclesiástico 7, 3)
Hijo, gloríate con moderación, y estímate en lo que vales. (Eclesiástico 10, 28)