Mosaico decorativo

Löydetty 10718 Tulokset: con

  • Al otro día arribamos a Sidón. Julio se portó humanamente con Pablo y le permitió ir a ver a sus amigos y ser atendido por ellos. (Hechos 27, 3)

  • Partimos de allí y navegamos al abrigo de las costas de Chipre, porque los vientos eran contrarios. (Hechos 27, 4)

  • Allí encontró el centurión una nave alejandrina que navegaba a Italia, y nos hizo subir a bordo. (Hechos 27, 6)

  • y costeándola con dificultad, llegamos a un lugar llamado Puertos Buenos, cerca del cual se encuentra la ciudad de Lasea. (Hechos 27, 8)

  • Navegando a sotavento de una isleta llamada Cauda, pudimos con mucha dificultad hacernos con el bote. (Hechos 27, 16)

  • Una vez izado el bote se emplearon los cables de refuerzo, ciñendo el casco por debajo; y por miedo a chocar contra la Sirte, se echó el ancla flotante. Así se iba a la deriva. (Hechos 27, 17)

  • Y al tercer día con sus propias manos arrojaron al mar el aparejo de la nave. (Hechos 27, 19)

  • y me ha dicho: "No temas, Pablo; tienes que comparecer ante el César; y mira, Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo." (Hechos 27, 24)

  • Temerosos de que fuésemos a chocar contra algunos escollos, echaron cuatro anclas desde la popa y esperaban ansiosamente que se hiciese de día. (Hechos 27, 29)

  • Los marineros intentaban escapar de la nave, y estaban ya arriando el bote con el pretexto de echar los cables de las anclas de proa. (Hechos 27, 30)

  • Mientras esperaban que se hiciera de día, Pablo aconsejaba a todos que tomasen alimento diciendo: «Hace ya catorce días que, en continua expectación, estáis en ayunas, sin haber comido nada. (Hechos 27, 33)

  • Por eso os aconsejo que toméis alimento, pues os conviene para vuestra propia salvación; que ninguno de vosotros perderá ni un solo cabello de su cabeza.» (Hechos 27, 34)


"Ouço interiormente uma voz que constantemente me diz: Santifique-se e santifique!" São Padre Pio de Pietrelcina