Löydetty 1756 Tulokset: casa
«No he de entrar bajo el techo de mi casa, no he de subir al lecho en que reposo, (Salmos 132, 3)
Cancion de las subidas. ¡Oh, bendecid a Yahveh todos los servidores de Yahveh, que servís en la Casa de Yahveh, en los atrios de la Casa del Dios nuestro! (Salmos 134, 1)
que servís en la Casa de Yahveh, en los atrios de la Casa del Dios nuestro. (Salmos 135, 2)
Caza de Israel, bendecid a Yahveh, casa de Aarón, bendecid a Yahveh, (Salmos 135, 19)
casa de Leví, bendecid a Yahveh, los que a Yahveh teméis, bendecid a Yahveh. (Salmos 135, 20)
Se estremeció la tierra por sus habitantes, y toda la casa de Jacob se cubrió de vergüenza. (I Macabeos 1, 28)
y depositaron sus piedras en el monte de la Casa, en un lugar conveniente, hasta que surgiera un profeta que diera respuesta sobre ellas. (I Macabeos 4, 46)
Repararon el Lugar Santo y el interior de la Casa y santificaron los atrios. (I Macabeos 4, 48)
Víctimas, pues, del hambre, dejaron unos pocos hombres en el Lugar Santo y los demás se dispersaron cada uno a su casa. (I Macabeos 6, 54)
Colérico, les dijo con juramento: «Si esta vez no se me entrega Judas y su ejército en mis manos, cuando vuelva, hecha la paz, prenderé fuego a esta Casa.» Y salió lleno de furor. (I Macabeos 7, 35)
«Tú has elegido esta Casa para que en ella fuese invocado tu nombre y fuese casa de oración y súplica para tu pueblo; (I Macabeos 7, 37)
cuando en aquel tiempo sufrió Alcimo un ataque y su obra quedó parada. Se le obstruyó la boca y se le quedó paralizada, de suerte que no le fue posible ya pronunciar palabra ni dar disposiciones en la tocante a su casa. (I Macabeos 9, 55)