Löydetty 2165 Tulokset: Tierra Buena
Onán sabía que aquella descendencia no sería suya, y así, si bien tuvo relaciones con su cuñada, derramaba a tierra, evitando el dar descendencia a su hermano. (Génesis 38, 9)
El mismo dejó todo lo suyo en manos de José y, con él, ya no se ocupó personalmente de nada más que del pan que comía. José era apuesto y de buena presencia. (Génesis 39, 6)
Vio el jefe panaderos que era buena la interpretación y dijo a José: «Voy con mi sueño: Había tres cestas de pan candeal sobre mi cabeza. (Génesis 40, 16)
Respondió José a Faraón: «No hablemos de mí, que Dios responda en buena hora a Faraón.» (Génesis 41, 16)
Pero he aquí que otras siete vacas subían detrás de aquéllas, de muy ruin y mala catadura y macilentas, que jamás vi como aquéllas en toda la tierra de Egipto, de tan malas. (Génesis 41, 19)
La tierra produjo con profusión durante los siete años de abundancia (Génesis 41, 47)
Toda la tierra de Egipto sintió también hambre, y el pueblo clamó a Faraón pidiendo pan. Y dijo Faraón a todo Egipto: «Id a José: haced lo que él os diga.» (Génesis 41, 55)
- El hambre cundió par toda la haz de la tierra. - Entonces José sacó todas las existencias y abasteció de grano a Egipto. Arreciaba el hambre en Egipto; (Génesis 41, 56)
de todos los países venían también a Egipto para proveerse comprando grano a José, porque el hambre cundía por toda la tierra. (Génesis 41, 57)
José era el que regía en todo el país, y él mismo en persona era el que distribuía grano a todo el mundo. Llegaron los hermanos de José y se inclinaron rostro en tierra. (Génesis 42, 6)
El hambre seguía abrumando la tierra. (Génesis 43, 1)
Ellos se dieron prisa en bajar sus talegas a tierra y fueron abriendo cada cual la suya; (Génesis 44, 11)