Löydetty 364 Tulokset: Suceder A Saul
Tomó entonces Saúl 3.000 hombres selectos de todo Israel y partió en busca de David y de sus hombres al este del roquedal de Yeelim. (I Samuel 24, 3)
Llegó a unos rediles de ganado junto al camino; había allí una cueva y Saúl entró en ella para hacer sus necesidades. David y sus hombres estaban instalados en el fondo de la cueva. (I Samuel 24, 4)
Los hombres de David le dijeron: «Mira, este es el día que Yahveh te anunció: Yo pongo a tu enemigo en tus manos, haz de él lo que te plazca.» Levantóse David y silenciosamente cortó la punta del manto de Saúl. (I Samuel 24, 5)
Después su corazón le latía fuertemente por haber cortado la punta del manto de Saúl, (I Samuel 24, 6)
David habló con energía a sus hombres para que no se lanzasen contra Saúl. Saúl marchó de la cueva y continuó su camino, (I Samuel 24, 8)
tras lo cual se levantó David, salió de la cueva y gritó detrás de Saúl: «¡Oh rey, mi señor!» Volvió Saúl la vista, e inclinándose David, rostro en tierra, se postró ante él, (I Samuel 24, 9)
y dijo David a Saúl: «¿Por qué escuchas a las gentes que te dicen: David busca tu ruina? (I Samuel 24, 10)
Cuando David hubo acabado de decir estas palabras a Saúl, dijo Saúl: «¿Es ésta tu voz, hijo mío David?» Y alzando Saúl su voz, rompió a llorar, (I Samuel 24, 17)
David se lo juró a Saúl. Saúl se fue a su casa y David y sus hombres subieron al refugio. (I Samuel 24, 23)
Saúl había dado su hija Mikal, mujer de David, a Paltí, hijo de Layis, de Gallim. (I Samuel 25, 44)
Llegaron los zifitas donde Saúl, en Guibeá, diciendo: «¿Acaso no está escondido David en la colina de Jakilá, hacia el este de la estepa?» (I Samuel 26, 1)
Se levantó Saúl y bajó al desierto de Zif, con tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar a David en el desierto de Zif. (I Samuel 26, 2)