Löydetty 1919 Tulokset: San
Los hombres sanguinarios odian al intachable, los rectos van en busca de su persona. (Proverbios 29, 10)
No he aprendido la sabiduría, ¿y voy a conocer la ciencia de los santos? (Proverbios 30, 3)
La sanguijuela tiene dos hijas: «¡Daca, daca!» Hay tres cosas insaciables y cuatro que no dicen: «¡Basta!» (Proverbios 30, 15)
pues apretando la leche se saca mantequilla apretando la nariz se saca sangre y apretando la ira, se saca querella. (Proverbios 30, 33)
Su tiempo el matar, y su tiempo el sanar; su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar. (Eclesiastés 3, 3)
Por ejemplo, he visto a gente mala llevada a la tumba. Partieron del Lugar Santo, y se dio al olvido en la ciudad que hubiesen obrado de aquel modo. ¡Otro absurdo!: (Eclesiastés 8, 10)
Ven del Líbano, novia mía, ven del Líbano, vente. Otea desde la cumbre del Amaná, desde la cumbre del Sanir y del Hermón, desde las guaridas de leones, desde los montes de leopardos. (Cantar 4, 8)
¡Qué lindos son tus pies en las sandalias, hija de príncipe! Las curvas de tus caderas son como collares, obra de manos de artista. (Cantar 7, 2)
pues el espíritu santo que nos educa huye del engaño, se aleja de los pensamientos necios y se ve rechazado al sobrevenir la iniquidad. (Sabiduría 1, 5)
no conocen los secretos de Dios, no esperan recompensa por la santidad ni creen en el premio de las almas intachables. (Sabiduría 2, 22)
Los que en él confían entenderán la verdad y los que son fieles permanecerán junto a él en el amor, porque la gracia y la misericordia son para sus santos y su visita para sus elegidos. (Sabiduría 3, 9)
Dichoso también el eunuco que con sus manos no obra iniquidad ni fomenta pensamientos perversos contra el Señor; por su fidelidad se le dará una escogida recompensa, una herencia muy agradable en el Santurario del Señor. (Sabiduría 3, 14)