Löydetty 1919 Tulokset: San
Porque es mejor morir combatiendo que estarnos mirando las desdichas de nuestra nación y del Lugar Santo. (I Macabeos 3, 59)
Judas y sus hermanos dijeron: «Nuestros enemigos están vencidos; subamos, pues, a purificar el Lugar Santo y a celebrar su dedicación.» (I Macabeos 4, 36)
Cuando vieron el santuario desolado, el altar profanado, las puertas quemadas, arbustos nacidos en los atrios como en un bosque o en un monte cualquiera, y las salas destruidas, (I Macabeos 4, 38)
Judas dio orden a sus hombres de combatir a los de la Ciudadela hasta terminar la purificación del Lugar Santo. (I Macabeos 4, 41)
que purificaron el Lugar Santo y llevaron las piedras de la contaminación a un lugar inmundo. (I Macabeos 4, 43)
Repararon el Lugar Santo y el interior de la Casa y santificaron los atrios. (I Macabeos 4, 48)
Cuando los pueblos circunvecinos supieron que había sido reconstruido el altar y restaurado como antes el santuario, se irritaron sobremanera. (I Macabeos 5, 1)
Pasaron el Jordán para entrar en la Gran Llanura frente a Bet San. (I Macabeos 5, 52)
Habían destruido la Abominación levantada por él sobre el altar de Jerusalén. Habían rodeado de altas murallas como antes el santuario, así como a Bet Sur, ciudad del rey. (I Macabeos 6, 7)
La guarnición de la Ciudadela tenía sitiado a Israel en el recinto del Lugar Santo; buscaba siempre ocasión de causarle mal y de ofrecer apoyo a los gentiles. (I Macabeos 6, 18)
He aquí que hoy tienen puesto cerco a la Ciudadela de Jerusalén con intención de tomarla y han fortificado el santuario y Bet Sur. (I Macabeos 6, 26)
Muchos días estuvo sitiando el santuario. Levantó allí plataformas de tiro e ingenios de guerra, lanzallamas, catapultas, escorpiones de lanzar flechas y hondas. (I Macabeos 6, 51)