Löydetty 1919 Tulokset: San
Llegan donde Jesús y ven al endemoniado, al que había tenido la Legión, sentado, vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor. (Marcos 5, 15)
Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, (Marcos 5, 25)
Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. (Marcos 5, 29)
Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. (Marcos 5, 37)
¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?» Y se escandalizaban a causa de él. (Marcos 6, 3)
sino: «Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas.» (Marcos 6, 9)
pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto. (Marcos 6, 20)
Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis. (Marcos 7, 31)
Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.» (Marcos 8, 38)
Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, (Marcos 9, 2)
donde su gusano no muere y el fuego no se apaga; (Marcos 9, 48)
Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos.» (Marcos 10, 35)