Löydetty 22845 Tulokset: Re
Finalmente, hermanos, orad por nosotros para que la Palabra del Señor siga propagándose y adquiriendo gloria, como entre vosotros, (II Tesalonicenses 3, 1)
y para que nos veamos libres de los hombres perversos y malignos; porque la fe no es de todos. (II Tesalonicenses 3, 2)
En cuanto a vosotros tenemos plena confianza en el Señor de que cumplís y cumpliréis cuanto os mandamos. (II Tesalonicenses 3, 4)
Hermanos, os mandamos en nombre del Señor Jesucristo que os apartéis de todo hermano que viva desordenadamente y no según la tradición que de nosotros recibisteis. (II Tesalonicenses 3, 6)
Ya sabéis vosotros cómo debéis imitarnos, pues estando entre vosotros no vivimos desordenadamente, (II Tesalonicenses 3, 7)
No porque no tengamos derecho, sino por daros en nosotros un modelo que imitar. (II Tesalonicenses 3, 9)
Además, cuando estábamos entre vosotros os mandábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. (II Tesalonicenses 3, 10)
Porque nos hemos enterado que hay entre vosotros algunos que viven desordenadamente, sin trabajar nada, pero metiéndose en todo. (II Tesalonicenses 3, 11)
Pero no lo miréis como a enemigo, sino amonestadle como a hermano. (II Tesalonicenses 3, 15)
Que El, el Señor de la paz, os conceda la paz siempre y en todos los órdenes. El Señor sea con todos vosotros. (II Tesalonicenses 3, 16)
a Timoteo, verdadero hijo mío en la fe. Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. (I Timoteo 1, 2)
ni dedicasen su atención a fábulas y genealogías interminables, que son más a propósito para promover disputas que para realizar el plan de Dios, fundado en la fe. (I Timoteo 1, 4)