Löydetty 22845 Tulokset: Re
Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios! (II Corintios 5, 20)
Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios. (II Corintios 6, 1)
antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios: con mucha constancia en tribulaciones, necesidades, angustias; (II Corintios 6, 4)
en pureza, ciencia, paciencia, bondad; en el Espíritu Santo, en caridad sincera, (II Corintios 6, 6)
en la palabra de verdad, en el poder de Dios; mediante las armas de la justicia: las de la derecha y las de la izquierda; (II Corintios 6, 7)
en gloria e ignominia, en calumnia y en buena fama; tenidos por impostores, siendo veraces; (II Corintios 6, 8)
como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos. (II Corintios 6, 10)
Correspondednos; os hablo como a hijos; abríos también vosotros. (II Corintios 6, 13)
¡No unciros en yugo desigual con los infieles! Pues ¿qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión entre la luz y las tinieblas? (II Corintios 6, 14)
¿Qué armonía entre Cristo y Beliar? ¿Qué participación entre el fiel y el infiel? (II Corintios 6, 15)
¿Qué conformidad entre el santuario de Dios y el de los ídolos? Porque nosotros somos santuario de Dios vivo, como dijo Dios: Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. (II Corintios 6, 16)
Por tanto, salid de entre ellos y apartaos, dice el Señor. No toquéis cosa impura, y yo os acogeré. (II Corintios 6, 17)