Löydetty 22845 Tulokset: Re
El tribuno despidió al muchacho dándole esta recomendación: «No digas a nadie que me has denunciado estas cosas.» (Hechos 23, 22)
Después llamó a dos centuriones y les dijo: «Tened preparados para la tercera hora de la noche doscientos soldados, para ir a Cesarea, setenta de caballería y doscientos lanceros. (Hechos 23, 23)
Preparad también cabalgaduras para que monte Pablo; y llevadlo a salvo al procurador Félix.» (Hechos 23, 24)
Este hombre había sido apresado por los judíos y estaban a punto de matarlo cuando, al saber que era romano, acudí yo con la tropa y le libré de sus manos. (Hechos 23, 27)
Y hallé que le acusaban sobre cuestiones de su Ley, pero que no tenía ningún cargo digno de muerte o de prisión. (Hechos 23, 29)
Pero habiéndome llegado el aviso de que se preparaba una celada contra este hombre, al punto te lo he mandado y he informado además a sus acusadores que formulen sus quejas contra él ante ti.» (Hechos 23, 30)
Al llegar aquéllos a Cesarea, entregaron la carta al procurador y le presentaron también a Pablo. (Hechos 23, 33)
Habiéndola leído, preguntó de qué provincia era y, al saber que era de Cilicia, le dijo: (Hechos 23, 34)
«Te oiré cuando estén también presentes tus acusadores.» Y mandó custodiarle en el pretorio de Herodes. (Hechos 23, 35)
Cinco días después bajó el Sumo Sacerdote Ananías con algunos ancianos y un tal Tértulo, abogado, y presentaron ante el procurador acusación contra Pablo. (Hechos 24, 1)
Citado Pablo, Tértulo dio principio a la acusación diciendo: «Gracias a ti gozamos de mucha paz y las mejoras realizadas por tu providencia en beneficio de esta nación, (Hechos 24, 2)
en todo y siempre las reconocemos, excelentísimo Félix, con todo agradecimiento. (Hechos 24, 3)