Mosaico decorativo

Löydetty 2414 Tulokset: Río

  • Murió el año 146 y fue sepultado en Modín, en el sepulcro de sus padres. Todo Israel hizo gran duelo por él. (I Macabeos 2, 70)

  • Recorrió las ciudades de Judá, exterminó de ellas a los impíos y apartó de Israel la Cólera. (I Macabeos 3, 8)

  • abrió su tesoro y dio a las tropas la soldada de un año con la orden de que estuviesen preparadas a todo evento. (I Macabeos 3, 28)

  • Dejó a Lisias, personaje de la nobleza y de la familia real, al frente de los negocios del rey desde el río Eufrates hasta la frontera de Egipto; (I Macabeos 3, 32)

  • Luego establecería extranjeros en todo su territorio y repartiría entre ellos sus tierras. (I Macabeos 3, 36)

  • El rey, tomando consigo la otra mitad del ejército, partió de Antioquía, capital de su reino, el año 147. Atravesó el río Eufrates y prosiguió su marcha a través de la región alta. (I Macabeos 3, 37)

  • Judas y sus hermanos comprendieron que la situación era grave: el ejército estaba acampado dentro de su territorio y conocían la consigna del rey de destruir el pueblo y acabar con él. (I Macabeos 3, 42)

  • Pero Jerusalén estaba despoblada como un desierto, ninguno de sus hijos entraba ni salía; conculcado el santuario, hijos de extraños en la Ciudadela, convertida en albergue de gentiles. Había desaparecido la alegría de Jacob, la flauta y la lira habían enmudecido. (I Macabeos 3, 45)

  • Al ver Lisias la derrota sufrida por su ejército y la intrepidez de los soldados de Judas, y cómo estaban resueltos a vivir o morir valerosamente, partió para Antioquía, donde reclutó mercenarios con ánimo de presentarse de nuevo en Judea con fuerzas más numerosas. (I Macabeos 4, 35)

  • Cuando vieron el santuario desolado, el altar profanado, las puertas quemadas, arbustos nacidos en los atrios como en un bosque o en un monte cualquiera, y las salas destruidas, (I Macabeos 4, 38)

  • Tomaron luego piedras sin labrar, como prescribía la Ley, y contruyeron un nuevo altar como el anterior. (I Macabeos 4, 47)

  • Repararon el Lugar Santo y el interior de la Casa y santificaron los atrios. (I Macabeos 4, 48)


"O trabalho é tão sagrado como a oração". São Padre Pio de Pietrelcina