Mosaico decorativo

Löydetty 1658 Tulokset: Pueblo

  • Yahveh, alzada está tu mano, pero no la ven; verán tu celo por el pueblo y se avergonzarán, tu ira ardiente devorará a tus adversarios. (Isaías 26, 11)

  • Vete, pueblo mío, entra en tus cámaras y cierra tu puerta tras de ti, escóndete un instante hasta que pase la ira. (Isaías 26, 20)

  • Cuando se seca su ramaje es quebrado en astillas: vienen mujeres y le prenden fuego. Por no ser éste un pueblo inteligente, por eso no le tiene piedad su Hacedor, su Plasmador no le otorga gracia. (Isaías 27, 11)

  • Aquel día será Yahveh Sebaot corona de gala, diadema de adorno para el resto de su pueblo, (Isaías 28, 5)

  • Sí, con palabras extrañas y con lengua extranjera hablará a este pueblo (Isaías 28, 11)

  • Por tanto oíd la palabra de Yahveh, hombres burlones, señores de este pueblo de Jerusalén. (Isaías 28, 14)

  • Dice el Señor: Por cuanto ese pueblo se me ha allegado con su boca, y me han honrado con sus labios, mientras que su corazón está lejos de mí, y el temor que me tiene son preceptos enseñados por hombres, (Isaías 29, 13)

  • por eso he aquí que yo sigo haciendo maravillas con ese pueblo, haciendo portentosas maravillas; perderé la sabiduría de sus sabios, y eclipsaré el entendimiento de sus entendidos. (Isaías 29, 14)

  • todos llevaron presentes a un pueblo que les será inútil, a un pueblo que no sirve de ayuda - ni de utilidad - sino de vergüenza y de oprobio. (Isaías 30, 5)

  • Oráculo sobre los animales del Négueb. Por tierra de angustia y aridez, de leona y de león rugiente, de áspid y dragón volador, llevan a lomos de pollinos su riqueza, y sobre jiba de camellos sus tesoros hacia un pueblo que no les será útil, (Isaías 30, 6)

  • a Egipto, cuyo apoyo es huero y vano. Por eso he llamado a ese pueblo «Ráhab la cesante.» (Isaías 30, 7)

  • Que es un pueblo terco, criaturas hipócritas, hijos que no aceptan escuchar la instrucción de Yahveh; (Isaías 30, 9)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina