Mosaico decorativo

Löydetty 1658 Tulokset: Pueblo

  • El dilató la gloria de su pueblo; como gigante revistió la coraza y se ciñó sus armas de guerra. Empeñó batallas, protegiendo al ejército con su espada, (I Macabeos 3, 3)

  • Persiguió a los impíos hasta sus rincones, dio a las llamas a los perturbadores de su pueblo. (I Macabeos 3, 5)

  • Judas y sus hermanos comprendieron que la situación era grave: el ejército estaba acampado dentro de su territorio y conocían la consigna del rey de destruir el pueblo y acabar con él. (I Macabeos 3, 42)

  • Y se dijeron unos a otros: «Levantemos a nuestro pueblo de la ruina y luchemos por nuestro pueblo y por el Lugar Santo.» (I Macabeos 3, 43)

  • A continuación, Judas nombró jefes del pueblo: jefes de mil hombres, de cien, de cincuenta y de diez. (I Macabeos 3, 55)

  • Pon de la misma manera este ejército en manos de tu pueblo Israel y queden corridos de sus fuerzas y de su caballería. (I Macabeos 4, 31)

  • El pueblo entero se postró rostro en tierra, y adoró y bendijo al Cielo que los había conducido al triunfo. (I Macabeos 4, 55)

  • Hubo grandísima alegría en el pueblo, y el ultraje inferido por los gentiles quedó borrado. (I Macabeos 4, 58)

  • Puso Judas allí una guarnición que lo defendiera y para que el pueblo tuviese una fortaleza frente a Idumea, fortificó Bet Sur. (I Macabeos 4, 61)

  • Decidieron acabar con los descendientes de Jacob que entre ellos vivían y comenzaron a matar y exterminar gente del pueblo. (I Macabeos 5, 2)

  • Recordó luego la maldad de los hijos de Baián, que eran un lazo y una trampa para el pueblo por las emboscadas que en los caminos le tendían. (I Macabeos 5, 4)

  • Cuando Judas y el pueblo oyeron tales noticias, reunieron una gran asamblea para deliberar sobre lo que habían de hacer para socorrer a sus hermanos puestos en angustia y combatidos de enemigos. (I Macabeos 5, 16)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina