Löydetty 4493 Tulokset: Palabra De Dios
por eso, escuchad, montes de Israel, la palabra del Señor Yahveh. Así dice el Señor Yahveh a los montes, a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas que han sido entregadas al pillaje y a la irrisión del resto de las naciones circunvecinas. (Ezequiel 36, 4)
La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: (Ezequiel 36, 16)
Habitaréis la tierra que yo di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vustro Dios. (Ezequiel 36, 28)
Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos. Les dirás: Huesos secos, escuchad la palabra de Yahveh. (Ezequiel 37, 4)
La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: (Ezequiel 37, 15)
No se contaminarán más con sus basuras, con sus monstruos y con todos sus crímenes. Los salvaré de las infidelidades por las que pecaron, los purificaré, y serán mi pueblo y yo seré su Dios. (Ezequiel 37, 23)
Mi morada estará junto a ellos, seré su Dios y ellos serán mi pueblo. (Ezequiel 37, 27)
La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: (Ezequiel 38, 1)
Y la casa de Israel sabrá desde ese día en adelante que yo soy Yahveh su Dios. (Ezequiel 39, 22)
y sabrán que yo soy Yahveh su Dios, cuando, después de haberlos llevado al cautiverio entre las naciones, los reúna en su suelo sin dejar allí a ninguno de ellos. (Ezequiel 39, 28)
y he aquí que la gloria del Dios de Israel llegaba de la parte de oriente, con un ruido como el ruido de muchas aguas, y la tierra resplandecía de su gloria. (Ezequiel 43, 2)
Y Yahveh me dijo: Este pórtico permanecerá cerrado. No se le abrirá, y nadie pasará por él, porque por él ha pasado Yahveh, el Dios de Israel. Quedará, pues, cerrado. (Ezequiel 44, 2)