Löydetty 3151 Tulokset: Oso
y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; (Mateo 6, 12)
«Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; (Mateo 6, 14)
«La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso; (Mateo 6, 22)
Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? (Mateo 6, 26)
Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? (Mateo 6, 27)
Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? (Mateo 6, 30)
¿O hay acaso alguno entre vosotros que al hijo que le pide pan le dé una piedra; (Mateo 7, 9)
Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se las pidan! (Mateo 7, 11)
«Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas. (Mateo 7, 12)
«Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; (Mateo 7, 13)
«Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. (Mateo 7, 15)
En esto, un leproso se acercó y se postró ante él, diciendo: «Señor, si quieres puedes limpiarme.» (Mateo 8, 2)