Löydetty 813 Tulokset: Mir
Imaginaban los impíos que podrían oprimir a una nación santa; y se encontraron prisioneros de tinieblas, en larga noche trabados, recluidos en sus casas, desterrados de la Providencia eterna. (Sabiduría 17, 2)
se morían de miedo, y rehusaban mirar aquel aire que de ninguna manera podían evitar. (Sabiduría 17, 10)
por donde, formando un solo pueblo, pasaron los que tu mano protegía mientras contemplaban tan admirables prodigios. (Sabiduría 19, 8)
Mirad a las generaciones de antaño y ved: ¿Quién se confió al Señor y quedó confundido? ¿Quién perseveró en su temor y quedó abandonado? ¿Quién le invocó y fue desatendido? (Eclesiástico 2, 10)
No tengas miramientos en contra de ti mismo, y no mudes de color por tu caída. (Eclesiástico 4, 22)
No te aplanes ante el hombre insensato, ni tengas miramiento al poderoso. (Eclesiástico 4, 27)
No te quedes mirando a doncella, para que no incurras en su propio castigo. (Eclesiástico 9, 5)
Aparta tu ojo de mujer hermosa, no te quedes mirando la belleza ajena. Por la belleza de la mujer se perdieron muchos, junto a ella el amor se inflama como fuego. (Eclesiástico 9, 8)
No te gloríes del manto que te envuelve, el día de la gloria no te engrías; pues admirables son las obras del Señor, pero están ocultas a los hombres. (Eclesiástico 11, 4)
Hay quien es débil, necesitado de apoyo, falto de bienes y sobrado de pobreza, mas los ojos del Señor le miran para bien, él le recobra de su humillación. (Eclesiástico 11, 12)
Levanta su cabeza, y por él se admiran muchos. (Eclesiástico 11, 13)
No te admires de las obras del pecador, confía en el Señor y en tu esfuerzo persevera. Que es cosa fácil a los ojos del Señor enriquecer de golpe al indigente. (Eclesiástico 11, 21)