Löydetty 1488 Tulokset: Jesús Convierte Agua En Vino
Al día siguiente, al enterarse la numerosa muchedumbre que había llegado para la fiesta, de que Jesús se dirigía a Jerusalén, (Juan 12, 12)
Jesús, habiendo encontrado un borriquillo, se montó en él, según está escrito: (Juan 12, 14)
Esto no lo comprendieron sus discípulos de momento; pero cuando Jesús fue glorificado, cayeron en la cuenta de que esto estaba escrito sobre él, y que era lo que le habían hecho. (Juan 12, 16)
Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: «Señor, queremos ver a Jesús.» (Juan 12, 21)
Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. (Juan 12, 22)
Jesús les respondió: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre. (Juan 12, 23)
Padre, glorifica tu Nombre.» Vino entonces una voz del cielo: «Le he glorificado y de nuevo le glorificaré.» (Juan 12, 28)
Jesús respondió: «No ha venido esta voz por mí, sino por vosotros. (Juan 12, 30)
Jesús les dijo: «Todavía, por un poco de tiempo, está la luz entre vosotros. Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas; el que camina en tinieblas, no sabe a dónde va. (Juan 12, 35)
Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.» Dicho esto, se marchó Jesús y se ocultó de ellos. (Juan 12, 36)
Jesús gritó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; (Juan 12, 44)
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. (Juan 13, 1)