Mosaico decorativo

Löydetty 1488 Tulokset: Jesús Convierte Agua En Vino

  • Entonces Jesús le dijo: «Si no veis señales y prodigios, no creéis.» (Juan 4, 48)

  • Jesús le dice: «Vete, que tu hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. (Juan 4, 50)

  • El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su familia. (Juan 4, 53)

  • Esta nueva señal, la segunda, la realizó Jesús cuando volvió de Judea a Galilea. (Juan 4, 54)

  • Después de esto, hubo una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. (Juan 5, 1)

  • En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua. (Juan 5, 3)

  • Porque el Angel del Señor bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, quedaba curado de cualquier mal que tuviera. (Juan 5, 4)

  • Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: «¿Quieres curarte?» (Juan 5, 6)

  • Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.» (Juan 5, 7)

  • Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda.» (Juan 5, 8)

  • Pero el curado no sabía quién era, pues Jesús había desaparecido porque había mucha gente en aquel lugar. (Juan 5, 13)

  • Más tarde Jesús le encuentra en el Templo y le dice: «Mira, estás curado; no peques más, para que no te suceda algo peor.» (Juan 5, 14)


"Não sejamos mesquinhos com Deus que tanto nos enriquece." São Padre Pio de Pietrelcina