Löydetty 2384 Tulokset: Ira
Despierta tu furor y derrama tu ira, extermina al adversario, aniquila al enemigo. (Eclesiástico 36, 6)
Que el fuego de la ira devore al que se escape, y los que hacen daño a tu pueblo hallen la perdición. (Eclesiástico 36, 8)
La belleza de la mujer recrea la mirada, y el hombre la desea más que ninguna cosa. (Eclesiástico 36, 22)
No te aconsejes del que te mira con desprecio, y de los que te envidian oculta tu consejo; (Eclesiástico 37, 10)
Sino recurre siempre a un hombre piadoso, de quien sabes bien que guarda los mandamientos, cuya alma es según tu alma, y que, si caes, sufrirá contigo. (Eclesiástico 37, 12)
El sabio en su pueblo se gana la confianza, y su nombre vivirá por los siglos. (Eclesiástico 37, 26)
La ciencia del médico realza su cabeza, y ante los grandes es admirado. (Eclesiástico 38, 3)
Muchos elogiarán su inteligencia, jamás será olvidada. No desaparecerá su recuerdo, su nombre vivirá de generación en generación. (Eclesiástico 39, 9)
Su mirada abarca de eternidad a eternidad, y nada hay admirable para él. (Eclesiástico 39, 20)
De igual modo las naciones recibirán en herencia su ira, como cuando él cambió las aguas en salinas. (Eclesiástico 39, 23)
Todo don e injusticia serán aventados, más la fidelidad subsistirá por siempre. (Eclesiástico 40, 12)
Hombre que mira a la mesa de otro no merece el nombre de vida su existencia. Con comida ajena mancha su boca, pero el hombre instruido y educado de ello se guardará. (Eclesiástico 40, 29)