Mosaico decorativo

Löydetty 1479 Tulokset: Hombre

  • Oración. De Moisés, hombre de Dios. Señor, tú has sido para nosotros un refugio de edad en edad. (Salmos 90, 1)

  • El hombre estúpido no entiende, el insensato no comprende estas cosas. (Salmos 92, 7)

  • El que corrige a las naciones, ¿no ha de castigar? El que el saber al hombre enseña, (Salmos 94, 10)

  • Yahveh, conoce los pensamientos del hombre, que no son más que un soplo. (Salmos 94, 11)

  • Dichoso el hombre a quien corriges tú, Yahveh, a quien instruyes por tu ley, (Salmos 94, 12)

  • ¡El hombre! Como la hierba son sus días, como la flor del campo, así florece; (Salmos 103, 15)

  • la hierba haces brotar para el ganado, y las plantas para el uso del hombre, para que saque de la tierra el pan, (Salmos 104, 14)

  • y el vino que recrea el corazón del hombre, para que lustre su rostro con aceite y el pan conforte el corazón del hombre. (Salmos 104, 15)

  • el hombre sale a su trabajo, para hacer su faena hasta la tarde. (Salmos 104, 23)

  • delante de ellos envió a un hombre, José, vendido como esclavo. (Salmos 105, 17)

  • ¡Danos ayuda contra el adversario, que es vano el socorro del hombre! (Salmos 108, 13)

  • ¡Aleluya! Alef. ¡Dichoso el hombre que teme a Yahveh, Bet. que en sus mandamientos mucho se complace! (Salmos 112, 1)


"O trabalho é tão sagrado como a oração". São Padre Pio de Pietrelcina