Löydetty 1955 Tulokset: Hijos Rebeldes
Todos a su muerte se ciñeron la diadema y sus hijos después de ellos durante largos años; y multiplicaron los males sobre la tierra. (I Macabeos 1, 9)
En aquellos días surgieron de Israel unos hijos rebeldes que sedujeron a muchos diciendo: «Vamos, concertemos alianza con los pueblos que nos rodean, porque desde que nos separamos de ellos, nos han sobrevenido muchos males.» (I Macabeos 1, 11)
Establecieron allí una raza pecadora de rebeldes, que en ella se hicieron fuertes. (I Macabeos 1, 34)
Por ellos los habitantes de Jerusalén huyeron; vino a ser ella habitación de extraños, extraña para los que en ella nacieron, pues sus hijos la abandonaron. (I Macabeos 1, 38)
dejar a sus hijos incircuncisos; volver abominables sus almas con toda clase de impurezas y profanaciones, (I Macabeos 1, 48)
A las mujeres que hacían circuncidar a sus hijos las llevaban a la muerte, conforme al edicto, (I Macabeos 1, 60)
Tenía cinco hijos: Juan, por sobrenombre Gaddí; (I Macabeos 2, 2)
Matatías y sus hijos rasgaron sus vestidos, se vistieron de sayal y se entregaron a un profundo dolor. (I Macabeos 2, 14)
Muchos israelitas acudieron donde ellos. También Matatías y sus hijos fueron convocados. (I Macabeos 2, 16)
Tomando entonces la palabra los enviados del rey, se dirigieron a Matatías y le dijeron: «Tú eres jefe ilustre y poderoso en esta ciudad y estás bien apoyado de hijos y hermanos. (I Macabeos 2, 17)
Acércate, pues, el primero y cumple la orden del rey, como la han cumplido todas las naciones, los notables de Judá y los que han quedado en Jerusalén. Entonces tú y tus hijos seréis contados entre los amigos del rey, y os veréis honrados, tú y tus hijos, con plata, oro y muchas dádivas.» (I Macabeos 2, 18)
yo, mis hijos y mis hermanos nos mantendremos en la alianza de nuestros padres. (I Macabeos 2, 20)