Löydetty 2137 Tulokset: Hijo De Abraham
El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano. (Juan 3, 35)
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece sobre él.» (Juan 3, 36)
Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que Jacob dio a su hijo José. (Juan 4, 5)
Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm. (Juan 4, 46)
Cuando se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue donde él y le rogaba que bajase a curar a su hijo, porque se iba a morir. (Juan 4, 47)
Le dice el funcionario: «Señor, baja antes que se muera mi hijo.» (Juan 4, 49)
Jesús le dice: «Vete, que tu hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. (Juan 4, 50)
Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía. (Juan 4, 51)
El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su familia. (Juan 4, 53)
Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: «En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace igualmente el Hijo. (Juan 5, 19)
Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que él hace. Y le mostrará obras aún mayores que estas, para que os asombréis. (Juan 5, 20)
Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. (Juan 5, 21)