Löydetty 3490 Tulokset: Habitar En La Casa Del Señor
Miká invistió al levita; el joven fue su sacerdote y se quedó en casa de Miká. (Jueces 17, 12)
Por aquel tiempo no había rey en Israel. Por entonces la tribu de Dan buscaba un territorio donde habitar, pues hasta aquel día no le había tocado heredad entre las tribus de Israel. (Jueces 18, 1)
Los danitas enviaron a cinco hombres de su familia, hombres valientes de Sorá y Estaol, para recorrer el país y explorarlo. Y les dijeron: «Id a explorar esa tierra.» Llegaron a la montaña de Efraím cerca de la casa de Miká, y pasaron allí la noche. (Jueces 18, 2)
Como estaban cerca de la casa de Miká, reconocieron la voz del joven levita, y llegándose allá le dijeron: «¿Quién te ha traído por acá?, ¿qué haces en este lugar? ¿qué se te ha perdido aquí?» (Jueces 18, 3)
De allí pasaron a la montaña de Efraím y llegaron a la casa de Miká. (Jueces 18, 13)
Llegándose allá entraron en la casa del joven levita, la casa de Miká, y le dieron el saludo de paz. (Jueces 18, 15)
Aquéllos, pues, entrando en la casa de Miká, cogieron la imagen, el efod, los terafim y el ídolo de fundición. El sacerdote les dijo: «¿Qué estáis haciendo?» (Jueces 18, 18)
«Calla - le contestaron - pon la mano en la boca y ven con nosotros. Serás para nosotros padre y sacerdote. ¿Prefieres ser sacerdote de la casa de un particular a ser sacerdote de una tribu y de un clan de Israel?» (Jueces 18, 19)
Estaban ya lejos de la casa de Miká, cuando los hombres de las casas vecinas a la casa de Miká dieron la alarma y salieron en persecución de los danitas, (Jueces 18, 22)
Los danitas le contestaron: «Calla de una vez, no sea que algunos irritados caigan sobre vosotros y pierdas tu vida y la de tu casa.» (Jueces 18, 25)
Los danitas siguieron su camino; y Miká, viendo que eran más fuertes, se volvió a su casa. (Jueces 18, 26)
Se erigieron la imagen que había hecho Miká y allí permaneció mientras estuvo en Silo la casa de Dios. (Jueces 18, 31)