Löydetty 3490 Tulokset: Habitar En La Casa Del Señor
Huye de las pasiones juveniles. Vete al alcance de la justicia, de la fe, de la caridad, de la paz, en unión de los que invocan al Señor con corazón puro. (II Timoteo 2, 22)
Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable, con todos, pronto a enseñar, sufrido, (II Timoteo 2, 24)
en mis persecuciones y sufrimientos, como los que soporté en Antioquía, en Iconio, en Listra. ¡Qué persecuciones hube de sufrir! Y de todas me libró el Señor. (II Timoteo 3, 11)
Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez; y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación. (II Timoteo 4, 8)
Cuando vengas, tráeme el abrigo que me dejé en Tróada, en casa de Carpo, y los libros, en especial los pergaminos. (II Timoteo 4, 13)
Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho mal. El Señor le retribuirá según sus obras. (II Timoteo 4, 14)
Pero el Señor me asistió y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todos los gentiles. Y fui librado de la boca del león. (II Timoteo 4, 17)
El Señor me librará de toda obra mala y me salvará guardándome para su Reino celestial. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (II Timoteo 4, 18)
El Señor sea con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. (II Timoteo 4, 22)
a la hermana Apfia, a nuestro compañero de armas, Arquipo, y a la Iglesia de tu casa. (Filemon 1, 2)
Gracia y paz a vosotros de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. (Filemon 1, 3)
pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos, (Filemon 1, 5)